Categorías
Hoteles

Monumentos:Monumentos de Labastida/Bastida, Álava: Los imprescindibles que no te puedes perder

Si estás planeando una visita a Labastida/Bastida, en la provincia de Álava, estás de enhorabuena. Este pequeño pueblo, enclavado en la Rioja Alavesa, es un auténtico tesoro lleno de historia, cultura y monumentos que no te puedes perder. En este artículo, te guiaremos por los monumentos imprescindibles de Labastida, aquellos que debes visitar sí o sí para entender la esencia de este lugar.

1. Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Uno de los monumentos más emblemáticos de Labastida es la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Este templo, construido entre los siglos XVI y XVIII, es una joya del estilo barroco que domina el skyline del pueblo. Su imponente fachada y su torre campanario son visibles desde casi cualquier punto de Labastida, lo que la convierte en un punto de referencia ineludible.

En el interior, podrás admirar un retablo mayor de gran valor artístico, así como varias capillas laterales decoradas con detalles que reflejan la riqueza histórica y religiosa de la zona. No olvides fijarte en los frescos y esculturas que adornan las paredes, ya que son testimonio de la importancia que tuvo Labastida en su época de esplendor.

2. Ermita del Santo Cristo

Otro de los monumentos que no te puedes perder en Labastida es la Ermita del Santo Cristo. Situada en un enclave privilegiado, esta ermita ofrece unas vistas espectaculares de los viñedos que rodean el pueblo. Su construcción data del siglo XVII, y aunque es más modesta que la iglesia principal, su encanto radica en su sencillez y en la paz que se respira en su entorno.

La ermita es un lugar perfecto para hacer una parada durante tu visita, especialmente si buscas un momento de tranquilidad. Además, desde aquí podrás disfrutar de una de las mejores panorámicas de la Rioja Alavesa, con sus interminables campos de viñedos y montañas al fondo.

3. Palacio de los Salazar

Si te interesa la arquitectura civil, no puedes dejar de visitar el Palacio de los Salazar. Este edificio, construido en el siglo XVII, es un claro ejemplo de la arquitectura señorial que caracterizó a muchas familias nobles de la época. Su fachada de piedra, con detalles en estilo barroco, es una auténtica obra de arte.

El palacio ha sido restaurado recientemente, lo que permite apreciar en todo su esplendor los detalles arquitectónicos que lo hacen único. Aunque actualmente es de propiedad privada, su exterior es suficiente para transportarte a otra época y entender la importancia que tuvo Labastida como centro de poder en la región.

4. Murallas y Puerta de la Villa

Labastida fue un pueblo amurallado, y aunque hoy en día solo quedan algunos vestigios de esas murallas, son un testimonio imprescindible de su pasado medieval. La Puerta de la Villa es uno de los pocos restos que se conservan de aquella época, y es un punto de interés que no puedes pasar por alto.

Esta puerta, que antiguamente servía como acceso principal al pueblo, es un símbolo de la historia de Labastida y de su importancia estratégica en la región. Pasear por sus alrededores te permitirá imaginar cómo era la vida en el pueblo hace siglos, cuando las murallas protegían a sus habitantes de posibles invasiones.

5. Bodegas Históricas

No podemos hablar de Labastida sin mencionar sus bodegas históricas. Aunque no son monumentos en el sentido tradicional, estas bodegas forman parte del patrimonio cultural y arquitectónico del pueblo. Muchas de ellas datan de los siglos XVIII y XIX, y han sido testigos de la evolución de la industria vitivinícola en la Rioja Alavesa.

Algunas de estas bodegas están abiertas al público y ofrecen visitas guiadas donde podrás aprender sobre el proceso de elaboración del vino y su importancia en la economía local. Además, muchas de ellas conservan elementos arquitectónicos originales, como arcos de piedra y bóvedas, que las convierten en auténticos monumentos vivientes.

6. Plaza Mayor

La Plaza Mayor de Labastida es el corazón del pueblo y un lugar que no puedes dejar de visitar. Rodeada de edificios históricos y con un ambiente acogedor, esta plaza es el lugar perfecto para tomar un descanso y disfrutar de la vida local. Aquí encontrarás varios bares y restaurantes donde podrás degustar la gastronomía típica de la zona, acompañada, por supuesto, de un buen vino de Rioja.

La plaza también es escenario de numerosos eventos y fiestas a lo largo del año, por lo que si tienes la suerte de visitar Labastida durante alguna celebración, no dudes en acercarte para vivir la auténtica esencia del pueblo.

7. Mirador de Labastida

Por último, pero no menos importante, no puedes irte de Labastida sin visitar su mirador. Situado en un punto elevado del pueblo, este mirador ofrece unas vistas espectaculares de los viñedos y montañas que rodean la localidad. Es el lugar perfecto para tomar fotografías y llevarte un recuerdo imborrable de tu visita.

Además, el mirador es un lugar ideal para relajarse y disfrutar de la tranquilidad que caracteriza a Labastida. Si visitas el pueblo al atardecer, podrás disfrutar de una puesta de sol que te dejará sin palabras.

Resumen

Labastida/Bastida es un pueblo lleno de historia y encanto, y sus monumentos son testigos de un pasado rico y fascinante. Desde la imponente Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción hasta las bodegas históricas, pasando por la Ermita del Santo Cristo y el Palacio de los Salazar, cada rincón de Labastida tiene algo que ofrecer. No olvides pasear por sus murallas, disfrutar de su Plaza Mayor y contemplar las vistas desde su mirador. Sin duda, Labastida es un destino que no te puedes perder si visitas la Rioja Alavesa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *